Proteinas electricas

PROTEÍNAS ELÉCTRICAS EN LAS PUERTAS DE LA CÉLULA

por Eugenio Lepine

Las fuerzas electromagnéticas del cuerpo humano abarcan muchos fenónemos y no sólo la transmisión eléctrica en el sistema nervioso. Un cambio de paradigma importante es reconocer a las proteínas eléctricas, o dicho de otro modo, reconocer las propiedades electromagnéticas de algunas o todas las proteínas. Un concepto que abre las puertas a diversas carreteras de información dentro del cuerpo.

CONDUCTANCIA ELÉCTRICA A TRAVÉS DE UNA PROTEÍNA

Stuart Lindsay y colegas de 3 departamentos de la Universidad de Arizona, junto con István Csabai y Gábor Vattay de Budapest, midieron positivamente la conductancia eléctrica a través de una proteína. Dicho estudio todavía no está publicado, pero ya existe en foma de manuscrito, y su título es Observation of Giant Conductance Fluctuations in a Protein.

Este logro se consiguió sobre un tipo de proteína conocido como integrina, la cual en el cuerpo humano se ubica en la pared exterior de la membrana celular. La técnica empleada necesitó de dispositivos extremadamente sensibles y mediante un protocolo muy estricto, todo esto con el objetivo de conseguir lo que se conoce como secuenciación electrónica por reconocimiento.

Existen varias teorías, conceptos y cambios de paradigma que se benefician de estos resultados. Según la Ley de Ampère, ésta pequeña corriente que pasa por la proteína, produce un pequeño campo magnético, el cual se organiza de acuerdo a su entorno y produce el campo que caracteriza cada órgano, sistema, y finalmente la suma de todo: el campo electromagnético humano, o biocampo.

También se puede relacionar este artículo para demostrar que los meridianos y los puntos de acupuntura son carreteras de información de caraterísticas electromagnéticas.

ELECTRICIDAD EN LAS PUERTAS DE LA CÉLULA

El hecho de que ésta integrina se localice en la pared externa de la membrana celular nos permite pensar sobre otros tipos de intercambio de información/energía. Tradicionalmente, la transmisión de información a través de la membrana está realizado por proteínas específicas (principalmente conocidas como canales), y por tanto, no explorando otros tipos de transferencia de información/energía, como las frecuencias extremadamente bajas, o los estímulos electromagnéticos.

T helper cell

Entonces, la presencia de proteínas conductoras en la pared exterior de la célula permite la transferencia de información eléctrica desde el exterior hasta el interior de la célula. Según el Dr. James Oschman y su concepto de la Matriz de la Vida, ésta información llegaría incluso al núcleo de la célula.

BUSCANDO EL MECANISMO DE FLUJO DE CORRIENTE

Por tanto, éste estudio demuestra el flujo de corriente eléctrica a través de una proteína, pero el tipo y naturaleza del flujo eléctrico todavía no se conocen. Albert Szent-Györgyi (investigador húngaro que ganó el premio Nobel) fue el primero en sugerir que las proteínas tienen propiedades eléctricas, y específicamente trabajó la idea de que las proteínas se comportan como semiconductores eléctricos.

Otra opción sería la conducción mediante saltos de protones; la cual es un cambio de iones de hidrógeno a lo largo de una serie de puntos de la proteína, pero los autores descartan bastante esta probabilidad.

Una opción muy interesante también mencionada es el Transporte Coherente y la Criticalidad Cuántica, éste reforzando la Teoría Orch-OR creada por Stuart Hameroff y Roger Penrose, en la cual los microtúbulos ubicados dentro de las neuronas se comportan como procesadores cuánticos.

CONCLUSIÓN

Esta publicación por venir confirma las propiedades eléctromagnétias del cuerpo humano, cuyas propiedades ya reconoce tanto la Medicina Tradicional China y el Ayurveda, pero que le cuesta asimilar a Occidente y su cultura médica con enfoque alopático. Afortunadamente la ciencia nos echa una mano al respecto.