ALTERANDO PATRONES BIOELÉCTRICOS

En este post, verás un experimento que demuestra cómo modificar organismos vivos mediante la alteración de los patrones bioeléctricos. De tal manera que se puede considerar un hackeo del código bioeléctrico. Ésta técnica se llama señalización eléctrica. Sí, suena un poco sci-fi, pero la esencia es fácil de comprender.

En 2017, la bioelectricidad se volvió todavía más interesante gracias a los experimentos del Dr. Michael Levin acerca de la señalización bioeléctrica. El Dr. Levin y sus colegas aplicaron corrientes y patrones eléctricos muy precisos, con el resultado de ver un cambio en la estructura física del animal en estudio.

En El Campo Electromagnético Humano II,  ya mencioné el hecho de que los campos bioeléctricos y la corriente de tipo directa (DC) tienen relación con el proceso de curación de heridas. El Dr. Levin se preguntó qué pasaría si se altera el patrón bioeléctrico de una herida.

Pero antes vamos a conocer al personaje principal de esta historia.

 

 ACERCA DE LA PLANARIA 

La planaria es un gusano plano invertebrado. Juzgando por su apariencia, parece poco interesante. Pero éste organismo tiene un superpoder. Si tú lo cortas en 2 pedazos, ambas pedazos crecen y desarrollan un organismo entero cada uno. Incluso si lo cortas en 4 trozos, a las 3 semanas ya tienes 4 planarias enteras e independientes una de la otra. Su impresionante capacidad de regeneración intriga a muchos científicos. Conclusión: la planaria es cool.

En éste experimento, el Dr. Levin cortó una planaria en 2 mitades. Ahora, la mitad que tiene la cabeza tiene programado el desarrollo de una cola, ésto es una propiedad morfogenética esencial de nuestra planaria.

Pero, le aplicó una serie de corrientes y patrones eléctricos a la herida de la planaria, y la zona que debía de desarrollar una cola, ¡desarrolló otra cabeza!

Es posible reescribir el sistema bioeléctrico y crear planarias de dos cabezas.

 

Fuente: Michael Levin/Tufts Center for Regenerative and Developmental Biology

Éste organismo nunca debería de tener dos cabezas, pero de alguna manera funciona. Y todavía más sorprendente es que, si la cortas de nuevo, continúa curando las heridas con el nuevo patrón de 2 cabezas. La memoria bioeléctrica también tuvo un cambio, y por lo tanto el nuevo código bioeléctrico permanecerá hasta que la planaria deje de existir.

LA OTRA PLANARIA DE DOS CABEZAS

Sí, existe otra planaria bicéfala que salió en las noticias, y también fue parte de un experimento, bastante diferente al anterior, y del cual no conocemos mucho las causas.

Allá en el 2015, la NASA publicó un artículo que revela una colaboración entre varias partes, incluyendo SpaceX, y el mismo Dr. Levin. El título de este párrafo obliga a ir directo al punto, porque ya sabes el resultado. Aquí en Tierra cortaron a las planarias por la mitad, y las mandaron a la Estación Espacial Internacional. Y ya sabes lo que pasó, que crecieron con dos cabezas.

Pero hay más, como por ejemplo:

  • algunas planarias espaciales crecieron con tres o hasta cuatro cabezas

  • las diferentes condiciones ambientales que hay en el espacio, comparado con los estrictos controles dentro de un laboratorio. En la EEI tienes microgravedad, diferentes temperaturas, no hay Resonancias Schumann ni campo geomagnético.

  • los científicos están buscando la llave ambiental que cambió el código. Por ahora es una incógnita, pero vale la pena buscar a fondo. La misma NASA reconoce que éstos experimentos tienen el potencial de ofrecer soluciones en medicina regenerativa.

 

https://www.nasa.gov/mission_pages/station/research/news/flatworm_regeneration/

Entonces, el primer experimento indica que puedes reconfigurar los patrones bioeléctricos de la planaria aplicando las corrientes eléctricas adecuadas sobre la herida.

El segundo experimento sugiere que es importante «sentir» la fuerza Geomagnética y la gravedad. El que hayan crecido 3 y 4 cabezas, nos dice que hay una especie de sensor (arriba-abajo,, norte-sur, positivo-negativo) el cual no recibe señal alguna, por lo tanto las cabezas crecen en todas direcciones.

El principal punto de este artículo es que -bajo las circunstancias adecuadas- el verdadero director de la planaria es el patrón bioeléctrico. El resto de sistemas siguen sus indicaciones: ADN, células madre, etc. La conclusión es que: la arquitectura de la planaria es determinada por patrones eléctricos profundos. En este caso, los circuitos de la planaria fueron alterados, y ésta es la causa del crecimiento de una segunda cabeza.

 

HACKEANDO ELÉCTRICAMENTE UN ORGANISMO

El Dr. Levin y su equipo pueden considerarse como hackers bioeléctricos (quedaría genial en su perfil de Linkedin). Ésto rompe la habitual utilización de cirugía, farmacología y terapia génica y de células madre para cambiar la morfología de un ser vivo, gracias al nacimiento de un campo conocido como señalización eléctrica.

Si cambias el código bioeléctrico, cambias a todo el organismo.

Imagínate todas la posibilidades que conlleva. ¿Podría servir contra malformaciones? ¿Tal vez combatir el envejecimiento? Algunas enfermedades podrían ser erradicadas con esta técnica. Porque, de todas maneras, ya se utilizan impulsos eléctricos para el crecimiento de los músculos, esto es, para cambiar la morfología corporal.

Ésta técnica incipiente tiene mucho potencial. Pero existen riesgos obvios que hay que asumir. Por ejemplo, podríamos tener voluntarios humanos con dos cabezas. Pero es por el bien de la Ciencia, así que está permitido. Si sucede, escribiré un artículo al respecto, con evidencia gráfica.