En serio, algunas listas de pseudociencia son hilarantes

por Eugenio Lepine

Hace poco me encontré con un artículo en EL PAIS (periódico muy popular aquí en España) acerca de una asociación de doctores en contra de la pseudociencia, y de cómo piensan publicar -e incluso piensan tomar acciones legales- una lista que contiene 100 sitios web sobre terapias alternativas que son “extremadamente perjudiciales”. Dicha lista se enfocará en la denuncia de las webs que tengan relación con Josep Pamies y Enric Corbera, dos médicos alternativos con bastante fama por acá. Honestamente yo no he leído nada de ellos, por lo cual reconozco que no puedo opinar al respecto.


Hipervínculos inespecíficos demuestran la parcialidad de algunos medios

Casi al final del artículo, el crítico expresaba su malestar porque el reiki ya se ofrece en hospitales. Entonces fue cuando se volvió personal, ya que no estoy tan iluminado como para no reaccionar en absoluto. El problema se multiplicó porque las palabras “reiki en hospitales” tienen un hipervínculo que deriva a otro artículo de EL PAIS; y éste otro artículo es sobre una conferencia pseudocientífica que no tiene ABSOLUTAMENTE NADA que ver con el reiki; de hecho el reiki sólo aparece casi al final, donde se cuestiona la utilidad de que el reiki se ofrezca en los hospitales de Vall d’Hebron y La Mancha. No es por presumir, pero en mi post de Reiki en España expongo que son mucho más de dos los hospitales en España que ofrecen Reiki, EL PAIS bien podría usar mis posts y ser más fidedigno y completo.

A pesar de que la famosa lista de 100 sitios web todavía no está publicada, terminé leyendo otra lista de otra asociación en contra de la pseudociencia (cosas de Internet). El problema aquí es lo que las autoridades médicas consideran como pseudociencia. Si todo lo que está fuera de tu espectro de posibilidades terapéuticas es considerado como pseudociencia, entonces tal vez seas un ultra. El principio en el cual se basa tal lista es el hecho de que todo lo que carezca de evidencia científica es catalogado como dañino, sin darse cuenta que el método científico también tiene sus límites y fronteras.

Werner Heisenberg (científico pilar en la elaboración de la teoría cuántica) dijo una vez: “lo que observamos no es la naturaleza en sí misma, sino la naturaleza expuesta a nuestro método de examinarla”, lo cual coloca a todo lo intangible e inconmensurable en el área del misterio. No solamente el método científico está limitado en general, sino que además está restringido por los ensayos clínicos aleatorizados (ECA). Cualquier estudio que no sea un ECA está tan mal visto como si fuera un sintecho debajo de un puente.

No me malinterpreten, yo sé que hay mucha charlatanería ahí fuera, y estoy en contra de toda la gente que abusa de la buena fe y necesidad de salud de los pacientes. Todavía razón de más para hacer un esquema serio y concienzudo de lo que es dañino y lo que no es dañino. El primer paso para conseguirlo es dejar de considerar absolutamente todo lo que no sea parte del sistema médico alopático como charlatanería.


Entonces, ¿qué incluyen estas listas?

Resumiendo, la lista es hilarante. El primer término en la lista es Acupuntura; sí, tiene ESE nivel. Excluyendo un sistema médico que se ha solidificado a través de los siglos y que toma en cuenta precisamente lo que Occidente niega: el biocampo humano.

En la letra B se encuentra Biomagnetismo. Si los atletas de élite utilizan dispositivos magnéticos para acelerar la recuperación, entonces ¿cómo es que otras terapias y dispositivos magnéticos se descartan así como así?

Y la lista sigue, con ejemplos tan variopintos como los siguientes:

  • Ayurveda (un sistema con aproximadamente 4,000 años de antigüedad, éste puede ser el peor pecado en esta lista);
  • Flores de Bach (no podría asegurar su efectividad, pero está claro que no son nocivas);
  • Biomagnetismo (la gran sombra de la medicina moderna; descuidada y evitada);
  • Suero de anguila (lo acabo de googlear porque no lo conocía, curiosamente un investigador mexicano descubrió sus propiedades curativas en ciertos casos específicos de insuficiencia renal, no veo que se promueva como una panacea);
  • Odontología Biológica (una tendencia para eliminar y evitar piezas de mercurio o metales pesados injertados en la boca, utilizando materiales y dispositivos menos tóxicos; ¿qué tiene de malo eso?);
  • Psicomagia (una técnica radical creada por Jodorowsky donde -a muy grandes rasgos- se realiza un acto catárquico, comúnmente enfrentando miedos y traumas; y definitivamente no es una terapia, incluso dudo que el mismo Jodorowsky la explique como tal);
  • Dianética (sabía que era un tema que no me interesa, y Google me recordó que es lo que la Cienciología practica, así que no tengo más comentarios).

Una lista de este tipo no es seria. Sólo puede ser hilarante. No puedes colocar al Ayurveda y a la Dianética en la misma cesta. Punto.

Otro problema derivado de esta lista es el hecho de que elimina cualquier alternativa, y la medicina alopática tampoco es perfecta, no debe de dar mucho orgullo estar basada en dispositivos, pastillas y cirugía. No le ha hecho ni cosquillas ni al Ayurveda ni a la Medicina Tradicional China. Es notoria la creciente presencia de estas terapias alternativas en Europa, y dudo mucho que esté sucediendo de la otra manera, es decir, que la medicina occidental tenga cada vez mayor presencia en Oriente.

Otras aproximaciones terapéuticas son necesarias y no hay nada de malo en ello; además ya está sucediendo en varios niveles:


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